• El castigo del verano - Tomás Alcoverro
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    El castigo del verano

    Desde hace décadas advierto, infatigable, inútilmente, que los veranos son propicios, en los pueblos de Oriente Medio, a guerras, revoluciones, golpes de Estado o catástrofes.  Como cada año, son legión los especialistas, observadores, corresponsales –quizá por lo de las sacrosantas vacaciones estivales– a los que les cogen desprevenidos los graves acontecimientos que estallan en esta parte del mundo. Desde la guerra de los Seis Días entre Israel y los gobiernos árabes en 1967, cuyas consecuencias todavía perduran, hasta la invasión de Líbano por el ejercito judío en 1982, la ocupación iraquí de Kuwait en 1990 o, mucho antes, el golpe de Estado de Naser contra el rey Faruk en 1952,…