• Baalbek, a la sombra de Jomeini - Tomás Alcoverro
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    Baalbek, a la sombra de Jomeini

    En un automóvil con matrícula diplomática he entrado en Baalbek, ciudad famosa por sus ruinas romanas, por sus ostentosas plantaciones de hachís, y ahora por los milicianos chiitas que la han convertido en símbolo de su revolución islámica, y en la capital de enfebrecidos comandos, dispuestos a inmolarse en atentados suicidas contra los enemigos de Alá y servidores de Occidente. Si en este tiempo el acceso a Baalbek de forasteros y extranjeros —han pasado los días alegres de aquellos festivales de verano cerca de las columnas de Júpiter— no era muy bien visto, ahora no es recomendable. Los milicianos recelan de cualquier persona que entre en la ciudad, sobre todo…

  • El bar de los comunistas de Beirut - Tomás Alcoverro
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    El bar de los comunistas de Beirut

    No tiene rótulo. Su puerta está cubierta de ajadas páginas de periódicos y fotografías. En el vecindario no lo ven como un bar, sino como un pub, el pub de Abu Elie, que murió hace unas semanas. En el enorme y desangelado edificio llamado edificio Yacubian, como el título de la famosa novela del escritor egipcio Al Asuani sobre El Cairo, es el bar de los comunistas de Beirut.  Un pequeño local mantiene el espíritu laico y revolucionario de los setenta en Oriente Próximo En sus mal contados treinta y cinco metros cuadrados no hay ni un centímetro que no esté cubierto de fotografías, primordialmente del Che Guevara, de Stalin, Marx, Mandela, Zapata, de líderes o…

  • Nadie quiere Gaza - Tomàs Alcoverro
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    Nadie quiere Gaza

    Viajé por vez primera a Gaza poco después de la guerra de los Seis Días, en 1967, en un convoy militar israelí escribiendo algunos reportajes para La Vanguardia. Dimos una vuelta por la ciudad. Me fijé en un hotel nuevo, el Naser, con grandes banderas blancas en los balcones. Por todas partes veía gente, sentada en los bordillos de las calles, o andando, lentamente, en silencio. En un colegio había imágenes de soldados egipcios que arrojaban a los judíos al mar, imágenes de judíos que asesinaban a niños y mujeres musulmanas, había retratos del rais Naser coronado de laurel que alzaba al cielo el mapa de Palestina…  La guerra de…

  • Un país en el que los niños juegan a ser milicianos - Tomás Alcoverro
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    Un país en el que los niños juegan a ser milicianos

    ¡Qué pena dan los soldaditos de El Líbano vestidos con sus uniformes verdes y sus gorritas de visera! Si uno se cruza con ellos por las calles de Beirut, los siente como desamparados y perdidos, sin prestancia ni autoridad. Sin poder intervenir en la defensa de su país cuando los israelíes lo atacan, acuartelado cuando más falta haría para imponer la ley o calmar los ánimos excitados de la población, el soldadito libanés es como una figurita frágil que cualquiera pudiese romper. Con su imagen desvaída contrasta con la facha del miliciano, armado hasta los dientes, vestido de cualquier manera, seguro, en su barrio, de la admiración que despierta entre…

  • Pasa el tiempo en el hotel Palmyra - Tomás Alcoverro
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    Pasa el tiempo en el hotel Palmyra

    Fue un día del otoño de 1970 la primera vez que pernocté en el hotel Palmyra de la ciudad libanesa de Balbeck. Me fue difícil conciliar el sueño porque en el cine frontero sus espectadores prorrumpían en lamentos interminables cuando en la pantalla se proyectaba el entierro de Naser, rais de Egipto, enterrado una semana antes en medio de aquel inmenso dolor de las multitudes de El Cairo.  Artistas y espectadores del festival de la ciudad se daban cita en sus salones y jardines El pequeño hotel, uno de los más encantadores del Levante, con su sorprendente libro de honor con firmas del emperador Guillermo II de Alemania, de Mustafa…

  • El sueño de Arafat - Tomàs Alcoverro
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    El sueño de Arafat

    Soñaba Arafat con hacer de la pobre Gaza un espléndido Singapur. Presencié su esperada llegada a esta franja palestina del Mediterráneo, después de tres décadas de exilio y laboriosos compromisos con Israel, aquel 1 de julio de 1994. Venía de Egipto con un Mercedes negro con el que atravesó la frontera de Rafah. Escoltado por enjaezados jinetes, rodeado de una gran emoción popular que sus policías controlaron la primera jornada antes de su visita al campo de refugiados de Jabalia, cuna de la primera intifada, Arafat defendió su acuerdo con Israel. Éste era rechazado por el jeque Yassin del Hamas, que nunca ha reconocido al Estado judío (este limitaba la…

  • La sinagoga de Beirut resiste - Tomás Alcoverro
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    La sinagoga de Beirut resiste

    La sinagoga de Beirut, a los pies de la colina del serrallo o palacio del gobierno, anterior sede de los pachas otomanos y de los altos comisarios del mandato francés, ha quedado rodeada de nuevos y altos edificios construidos en los años de las efímeras ilusiones de revitalizar de la república del primer ministro asesinado Rafiq al Hariri. Entre estas lujosas residencias apenas se entrevé su fachada con la estrella de David. La explosión del 4 de agosto dejó intacta su estructura, arrancando sus puertas, rompiendo sus cristaleras y bancos. La comunidad judía ha emprendido trabajos de reparación por valor de unos 150.000 dólares.  El templo ha sobrevivido a las…

  • Beirut, Sarajevo, Beirut - Tomás Alcoverro
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    Beirut, Sarajevo, Beirut

    Como la guerra de Beirut duró tres lustros, de 1975 a 1990, absorbió dos generaciones de combatientes, y, cuando terminó, algunos corresponsales se sintieron vacíos, desnortados, y se precipitaron sobre Sarajevo. A menudo se comparó la guerra de Sarajevo con la de Beirut, aunque en la descoyuntada Yugoslavia los combates duraron seis años. Por el hecho de que la población de Bosnia y Herzegovina, “metáfora del mundo” por sus diversas religiones y culturas, según el escritor Dzevad Karahasan, vivía en la región balcánica, en el este de Europa, su impacto informativo fue quizá más profundo y escandaloso. Llegó un momento en que la opinión occidental, horrorizada de tantas batallas inextricables…

  • La dama y el huracán - Tomás Alcoverro
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    La dama y el huracán

    Fue con la fotógrafa Anna Bosch la última vez que visité el palacio Sursock. En su libro Bubble Beirut publicó algunas imágenes del interior de esta bellísima mansión, y quiero citar una de sus frases: “He viajado mucho, pero esta es mi casa en el sentido más profundo”, dijo su propietaria, lady Cochrane. “Y Dios quiera que, pase lo que pase, esto pueda continuar”, añadió su hijo Radrick. Fue en verano del 2007. Varias veces fui invitado, acompañando a mi amigo también fotógrafo y periodista Wisam Hojeiban, en los aniversarios de la dama, siempre muy concurridos por la alta sociedad beirutí y diplomáticos extranjeros. Lady Cochrane –título nobiliario irlandés heredado…

  • Omnipotente Hezbollah - Tomás Alcoverro
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    Omnipotente Hezbollah

    El jeque Nasrallah, secretario general de Hizbulah, invisible desde hace años por ser el enemigo número uno de Israel y EE.UU., está aquejado de alguna enfermedad, quizá de esta peste coronaria. Sus enfebrecidos partidarios en los suburbios chiíes de Beirut, han pedido a Dios “que tome años de sus vidas” para entregárselas al syed, como reverentemente le llaman a menudo, por ser considerado descendiente de Mahoma. Es el único dirigente libanés capaz de congregar, en un abrir y cerrar de ojos, a centenares de miles de personas. Ha sabido actuar con habilidad, haciendo olvidar sus primeras declaraciones de proclamar una república islámica en Líbano.  Cuando en 1970 llegué a Beirut,…