La decadencia de la ‘francophonie’ - Tomàs Alcoverro
Artículos

La decadencia de la ‘francophonie’

Soy francófono, de religión proustiana. En mi generación la influencia de la cultura francesa, el gusto por su lengua, su existencialismo, la nouvelle vague del cine, el nouveau roman e incluso el pensamiento de Emmanuel Mounier iluminaron aquella España ensimismada. Hoy la francofonía agoniza. “El francés –me dijo un día un italiano en el aeropuerto de Beirut– ya no es una lengua internacional”. Estas noches de ferragosto –potente palabra italiana para describir el octavo mes del año– he seguido por cadenas regionales de televisión –cuando tenía corriente de los generadores eléctricos que hay que pagar con dólares cantantes y sonantes– los Juegos Olímpicos de la Francofonía que en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, antes Zaire, fueron transmitidas durante casi dos semanas.

Admiraba los ágiles cuerpos de ébano de los deportistas, me distraía con el flamear de variopintas banderas, trataba inútilmente de identificarlas, escuchaba sus himnos nacionales solemnemente interpretados por la banda de la República. Fue en 1960 cuando este inmenso país se independizó de Bélgica, iniciando una abrupta historia con el asesinato del gran héroe nacional, el presidente Lumumba, y la guerra de Mobutu para escindir la riquísima Katanga del nuevo territorio. Ese año, 1960, fue el de las grandes ilusiones de África con carismáticos dirigentes como Lumumba, con cuyo nombre se bautizó una universidad de Moscú, Sékou Toure, Nkrumah, del movimiento panafricanista que desbordaba los anteriores dirigentes francófonos como Senghor del Senegal. ¡El despertar de África fue la gran ilusión! 

1960 fue el año de las ilusiones de África con dirigentes como Lumumba, Sékou Toure, Nkrumah…

Dirigí entonces la cátedra del doctor Manuel Díez de Velasco de Derecho Internacional Público y Privado de la Universitat de Barcelona, más tarde miembro del Tribunal Constitucional, durante varios años ilusionantes de este grupo de trabajo hasta que emprendí mi aventura de corresponsal. El despertar de África, con la cascada de sus independencias y la lucha por la descolonización, fomentaron un apasionado interés. Eran años –luego nos percatamos– de utopías como la revolución cultural de París de 1968, que conmovieron sobre todo a los jóvenes. El panafricanismo progresista fue derribado por numerosos golpes de Estado militares, cruentas guerras tribales y renovadas dependencias de antiguas metrópolis, como la de Francia. 

En estos Juegos francófonos de Kinshasa, celebrados en su gran estadio deportivo, participó una numerosa delegación de la República de Níger. No vi en cambio ni atletas de Argelia, que acaba de sustituir la enseñanza del francés por la del inglés en la segunda enseñanza, ni de Mauritania. La República Libanesa tuvo una nutrida representación muy bien uniformada; Suiza, Rumanía y Quebec también dieron fe de su militancia francófona. 

El panafricanismo, con todo, decayó por pugnas tribales, golpes militares y la dependencia francesa

El siglo XX fue el final de los imperios coloniales franceses en el mundo, primero en Asia con la guerra de Indochina, más tarde en Argelia con la guerra de Liberación Nacional con el FNL. Sin embargo el francés como lengua de expresión artística continúa siendo una forma de expresión muy válida. Se puede hablar de escritores francófonos árabes, africanos, pese a los nuevos vientos de la historia, y de las listas de excelentes creadores de la palabra que utilizan el francés como medio libre de expresión sustrayéndose a menudo a las censuras de los países de origen. En estos países levantinos africanos, crecen los movimientos populares hostiles a la antigua metrópoli vinculada a menudo con poderes locales corruptos. La explotación neocolonial aumenta con el anhelo de materias primas en Occidente. 

Con una gran fiesta sensual de música africana, culminaron estos Juegos francófonos de Kinshasa, ¡pero al concluir nadie mencionó una nueva cita para volver a convocarlos!

Artículo publicado en La Vanguardia el 20 de agosto de 2023.